Shiry bravío, indómito y brillante Gran Faraón que consultas tus sueños En tu lecho de auroras y de soles, De lluvias de tormenta y de nieves. Tu majestad se impone en la comarca. Todos te miran con respeto y miedo, Pues en tus manos tienes la borrasca, La luz del día y pulcritud del cielo. También eres consuelo y esperanza Del valle en que dominas señorial; Eres la puerta blanca hacia el Oriente Del Ecuador la tierra prometida. Símbolo de paz y de trabajo Augurio de progreso y bienestar. Ese manto de armiño y poesía Coronado del astro de esplendor Es reflejo del alma cayambeña, Esforzada, sublime e impoluta, Emporio de virtudes y nobleza Y que inflama el amor de Patria y Dios.
David E. Manangón
Cayambe, junio de 1960